Esta vez vengo con la intención de escribir algo sobre un tema que quizás para algunas personas es alarmante pero para otras no: “EL CONSUMO DE ALCOHOL”. Si bien es cierto que a veces nos sentimos de un excelente animo y queremos compartir o queremos demostrar esa alegría tomándonos unas cervezas o una botellita de Whisky, ron, ginebra. Vodka, tequila o lo que se nos antoje con tal de poder celebrar ese momento. Pero qué pasa cuando esos tragos que en principio eran de alegría se convierten en “Borrachera”? Qué pasa cuando el alcohol se apodera de todos nosotros y nos maneja como a títeres produciendo malos ratos, lagunas mentales y hasta nos pone agresivos con nuestra pareja, familiares y demás personas que nos rodean? Qué pasa cuando nos sentimos en vez de alegres “NECESITADOS” de aquel elixir que nos pone tan creativos y PAYASOS? Si PAYASOS o PAYASAS leyeron bien y porque uso este término que para los niños representa alegría en su forma despectiva? Pues muy sencillo amig@s, porque el alcohol nos convierte en eso ya que nos pone a hacer ridiculeces que ante la vista de algunos será cómico pero para otros será un acto de vergüenza y bochorno.
Sé que much@s dirán: “que va, yo no soy así ni lo seré ¡Que va el alcohol no puede más que yo¡ Y cuando se dan cuenta ya están inmersos en el “ALCOHOLISMO”. Y esta enfermedad es la peor de todas, controla tu mente, baja tu autoestima, disminuye tu capacidad cerebral hasta en un 40% o más, disminuye la potencia sexual en los hombres, en las mujeres les quita el apetito sexual, también puede llevar al ser humano a la indigencia. Y que tal el impacto del alcohol en nuestro organismo? Enfermedades como la Cirrosis Hepática, gastritis severa, ulceras estomacales y para usted de contar.
A lo que quiero llegar es que no hay necesidad de beber alcohol como si fuese nuestro último día de vida. Podemos beber, claro pero con “CONSCIENCIA”. Pensando siempre en nuestro cuerpo en general, pensando en el impacto psicológico que causa esto a nuestros familiares e hijos, pensando en no conducir ebrios ya que le podemos truncar la vida a alguien más, pensando en que mañana nos levantaremos orgullosos de no estar preguntando por los sucesos de la noche anterior.
Ojala estas pocas líneas (de lo mucho que me gustaría decir) llegue a alguien y pueda sacar el mensaje completo.
Saludos y que estén bien.

